Marco

“Hay una función fundamental, tanto en el arte como en literatura, que es la del marco. Marco es aquello que señala el límite entre el cuadro y lo que está fuera de él: permite al cuadro existir, aislándolo del resto, pero recordando a la vez -y en todo caso representando- todo aquello que del cuadro permance fuera de él. Podría arriesgar una definición: decimos que es poética una producción en la que cualquier experiencia singular adquiere evidencia destacándose de la continuidad del todo pero conservando como un reflejo de aquella vastedad ilimitada.” – Calvino

Carta de Jung a James Joyce

Querido señor,

Su Ulises le ha presentado al mundo un problema psicológico tan pesaroso que he sido llamado repetidamente como una supuesta autoridad en materias psicológicas.

Ulises probó ser una nuez excesivamente dura de roer y ha forzado a mi mente no sólo a los esfuerzos más inusuales, sino también a peregrinaciones más bien extravagantes (hablando desde el punto de vista de un científico). Su libro como un todo no me ha dado descanso de dificultades y lo estuve revisando por tres años hasta que logré sumergirme en él. Pero debo decirle que le estoy profundamente agradecido a usted al igual que a su gigante opus, porque aprendí muchísimo de él. Seguramente nunca estaré muy seguro si lo disfruté, porque significó demasiado estrujamiento de nervios y de materia gris. Tampoco sé si usted disfrutará lo que yo he escrito acerca del Ulises porque no pude evitar decirle al mundo cuánto me aburrió, cuánto refunfuñé, cómo maldije y cómo admiré. Las 40 páginas de texto corrido del final es un hilo de verdaderos duraznos psicológicos. Supongo que la abuela del diablo sabe tanto así de la psicología real de la mujer, yo no lo sabía.

Bien, sólo trato de recomendar a usted mi pequeño ensayo, como un intento divertido de un perfecto extraño que perdió su rumbo en el laberinto de su Ulises y por pura buena suerte logró salir de él. En todo caso, en mi ensayo usted podrá darse cuenta de lo que Ulises le hizo a un psicólogo supuestamente balanceado.

Con la expresión de mi agradecimiento más profundo, quedo, querido Señor,

Sinceramente suyo,

C. G. Jung

Silencio – Alejo Carpentier

Silencio es palabra de mi vocabulario. Habiendo trabajado la música, la he usado más que los hombres de otros oficios. Sé cómo puede especularse con el silencio; cómo se le mide y encuadra. Pero ahora, sentado en esta piedra, vivo el silencio; un silencio venido de tan lejos, espeso de tanto silencios, que en él cobraría la palabra un fragor de creación. (…) Cuando una mosca da con el vuelo en una telaraña, el zumbido de su horror adquiere el valor de un estruendo.

Campidoglio – Jorge Eduardo Eielson

Usted no sabe cuánto pesa
un corazón solitario
hay noches en que la lana oscura
la lana tibia que me protege
llega hasta el cielo
y mientras duermo mientras respiro
mientras sollozo
se me derrama la leche hirviendo
sobre la cara
y entonces una máscara magnífica
con la sonrisa del rey de espadas
cubre mi llanto
y todo eso no es nada todavía
usted no me creerá
pero luchar luchar luchar
todas las noches con un tigre
hasta convertirlo en una magnolia
y despertarse
despertarse todavía y no sentirse
aún cansado y rehacer aún
raya por raya el mismo tigre odiado
sin olvidar los ojos los intestinos
ni la respiración hedionda
todo eso para mí
es mucho más fácil mucho más suave
créame usted
que arrastrar todos los días
el peso de un corazón desolado