Detenerse

“Poder poner freno a las consecuencias que acarrean nuestros actos y nos nuestros no-actos. Poder levantarse en la mañana, sonreirle al mundo, que me abraces y que me digas la feliz que te ahce que este ahi metido entre tu desordenada cama. Poder hacer que simplmente me entiendas. Y yo entenderte sin necesidad de desear entender. Encontrar entre la nebulosa de situaciones que rodean cada minuto en que trato de tranquilziarte la forma, la manera de que de pronto explote tu rostro en una carcajada. Poder en fin, detener tu felicidad para siempre, para que dure.”

Es más o menos la manera en que explican el amor los textos especializados. El amor, como bien sabemos, es un invento medieval de los trovadores para poder acostarse con las esposas de los señores feudales. En el amor cortes la felicidad estaba de por si excluida del matrimonio y era un deber de la esposa del señor feudal -cuanto más bella más obligación tenía- en corresponder al menos una vez a los amores de un trovador. Nos inventamos el amor como una necesidad de felicidad, de complementariedad y completitud (existira este termino?).  Y con el paso del tiempo el arte de amar ha ido escalando posiciones hasta situarse en la cuspide de la sociedad como algo que todos quieren llegar a alcanzar.

Las palabras , a pesar de lo que decía Pizarnik, hacen el amor y también la ausencia. Las palabras, que por lo demás y a veces a pesar nuestro están llenas de mentiras, son el tejido mediante el cual dos o a veces más personas avanzan una hacia la otra hasta encontrarse. Aunque tengo que reconocer que las palabras, como el amo, están sobrevaluados. Aunque los síntomas contemporaneos nos pueden aliviar un poco: hasta hace algún tiempo las personas todavían se casaban por amor.

No es detenerse sino fluir, dejar que las cosas sucedan sin preguntarse por lo demás. Ella dice eso y yo le creo.

Anuncios

3 comentarios en “Detenerse

  1. coincido contigo, las palabras hacen las dos cosas
    pero nada mas peligroso que ese poema de pizarnik
    alguna vez me llevó por caminos que nunca sospeché

  2. Pero hay que darle vuelta al poema, ese es el camino creo. Como decian los neoromanticos simbolistas, hay que recrear el tropo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s