time or not time

Cuando escribo no siento nada. Quiero decir que cuando me siento a escribir dejo colgado en la perchera mis rencores, mis frustaciones, mis amores, mis pasiones y todo eso que se incuba día a día dentro mío. Cuando me siento frente a la computadora o frente al cuaderno tamaño escolar cuadriculado -perfecto medio para destrozar cualquier caligrafía- y me dispongo a escribir, surca por mi pensamiento palabras a montones tan rápido que no puedo atrapar sino algunas cuantas, que por lo general no son las más precisas para aquello que estoy buscando plasmar. Si alguna exigencia consiente tengo, se parece muy poco a lo que yo considero como belleza. Por lo general son los ruidos que me circundan, como si por medio de ellos fantasmas diminutos con una voz potente, luminosos como un ente radiactivo de preferencia verde pantano, insustanciales pero muy parecidos en su compocisión física a una mazamorra morada, me hablaran de cosas que yo mismo desconozco. Me hablan de mi mismo, que es la parte más cruel. Me conocen mejor que yo, eso de hecho. Sólo cuando releo lo que he escrito, cuando tengo la necesidad de agregar una coma o una tilde olvidada a veces intencionalmente, caigo en cuenta que lo que escrito habla sin control de un universo invisible para mis torpes sentidos, aunque siempre presente. Tan presente que da miedo volver a repasar esas líneas. Por eso tal vez disfrute mucho más leer. Entrar en ese mismo mundo que otros llevan como mejor pueden y del que yo, cobarde inmisericorde, huyo. Aunque inevitablemente tenga que regresar a él sin haber encontrado el remedio de protegerme. Es entonces que levanto mi espada de cemento dentro de esa cárcel de cemento y doy con todas mis fuerzas contra las paredes y el ruido producido se parece más a una sinfonía barroca que al estruendo de una tormenta. Amo tocar sínfonias. Lo confieso. Es por eso que regreso. Pero en el acto yo no soy nadie, o menos aún que nadie: soy un alguien arrebatado por las voces de fantasmas que habitan dentro de mi espada de cemento.

Anuncios

Un comentario en “time or not time

  1. yo en cambio cuando escribo lo siento todo, como una pélícula de cine con olores y rencores, con llantos histéricos y abrazos, no es divertido, aunque a veces sí

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s